El Pais
31 Dic, 2004

El maestro de las cuerdas y la madera

MANUEL PLANELLES

Cordoba


Stepan Kostanyan nacio hace 48 anos en la republica ex sovietica de
Armenia. Desde hace cinco, vive y trabaja en Cordoba. Es un maestro
de lutheria. Sus manos reparan violines, violas, contrabajos,
guitarras... Es el heredero de una profesion cada vez mas escasa: el
arte de construir y reparar instrumentos de cuerda.

Stepan tambien es musico. Durante 19 anos, toco el violin en dos de
las orquestas mas afamadas de su Armenia natal. En esa epoca,
compagino los conciertos con sus primeros pasos en el arte de la
lutheria.

Pero, tal y como cuenta con voz queda, la situacion economica en su
pais no era para tirar cohetes. El dinero apenas le llegaba para
mantener a su esposa e hija, quienes viven todavia en Armenia. Asi
que, cuando un grupo de compatriotas y amigos le invitaron a viajar a
Espana, no se lo penso e hizo las maletas. Este grupo de amigos forma
parte de la Orquesta de Cordoba, que dirige Charles Olivieri Munroe.
Stepan se ha convertido en el luthier encargado de reparar los
instrumentos de los componentes de esta formacion con 12 anos de
historia. Pero, segun cuenta, cada vez son mas los musicos del resto
de Andalucia y de las comunidades vecinas que le llevan sus violines
y violas para que los ponga a punto.

Sobre la mesa de trabajo de Stepan hay virutas y un punado de
herramientas. "Lo hace todo con sus manos", afirma Manuel Gutierrez
Diaz, el dueno del taller de lutheria. Manuel conocio a Stepan hace
cuatro anos. Cuando se entero de que reparaba instrumentos de cuerda,
le invito a trabajar en su tienda de la calle Angel de Saavedra.
Manuel ayudo a regularizar la situacion de Stepan y desde entonces
este armenio es su empleado.

Sobre la mesa, rodeada de las virutas y de las pequenas herramientas,
hay una tapa agrietada de violin que Stepan esta reparando. Se trata
de un instrumento de la escuela sajona del siglo XVIII. "Es muy
interesante... Cada luthier tiene su secreto, su plantilla". Stepan
coge la tapa y comienza a darle pequenos golpes: "Aunque hay algunos
artesanos que no lo hacen, desde hace siglos, los maestros de la
escuela italiana tambien afinan las tapas de los violines". Cada
punto de la tapa debe tener un sonido y el luthier debe pulir la
madera de arce hasta conseguirlo.

Stepan repasa con sus dedos la anatomia del violin que esta
reparando. Cada milimetro determina el resultado final. El arco, el
mastil, el alma, las cuerdas... Una mezcla de artesania y de pura
fisica en la que el termino "resonancia" no desentona con la nobleza
del ebano.

Aunque el trabajo de Stepan tiene mucho de la carpinteria mas
delicada, segun explica, "es mejor que el luthier toque algun
instrumento... Si no, es imposible que comprenda lo que esta
haciendo".

Pero Stepan no solo repara violines, tambien los construye. De sus
manos han salido dos chelos y seis violines, que tienen un precio de
mercado de entre 4.000 y 5.000 euros. Stepan confiesa que esto es lo
que mas le apasiona: "Me gusta mas hacerlos que tocarlos".